viernes, 2 de noviembre de 2007

Barriletes de Santiago Sacatepéquez (Guatemala)



Santiago Sacatepéquez es una pequeña población indígena que se extiende a lo largo de unas sinuosas colinas del altiplano guatemalteco. Situada a unos pocos kilómetros de la capital del país, es similar a cualquier otra ciudad, Santiago de Sacatepéquez no solo se distingue por los diseños de sus trajes típicos de sus mujeres, formados por diseños geométricos de color rojo de sus huipils, las blusas de color azul oscuro sujetas por un cinturón multicolor.

Esta ciudad pasaría desapercibida sino fuera por un festival que se celebra en ella con motivo de la fiesta de Todos los Santos el día uno de noviembre. En esta fecha es cuando se celebra el vuelo de los barriletes o cometas gigantes.

Las preparaciones de este festival empiezan a principio de septiembre, cuando los jóvenes de la población dedican su tiempo libre en la laboriosa constricción de estas cometas, a la vez las mujeres empiezan a tejer los huipils. Primero se coloca un círculo de papel de colores que se sitúa en el suelo, entonces se empieza a pegar círculos concéntricos con diversos motivos, hasta que la totalidad del circulo esta lleno.

La dimensión media de estas cometas es de cinco metros de diámetro, pero a veces pueden exceder de nueve. Unos diez jóvenes, mas o menos, colaboran en la construcción de cada cometa. Se tarda de seis a ocho semanas en terminar la obra. En este tiempo las mujeres habrán acabado de tejer los huipils, estos tendrán una vida más duradera que las cometas.

El día uno de noviembre, las mujeres del pueblo van, temprano por la mañana, al cementerio situado en la ladera de una colina a las afueras de la ciudad. Continuando con la vieja tradición, ellas cubren las tumbas y los túmulos de tierra donde reposan sus seres queridos con pétalos de una flor amarilla denominada "la flor de los muertos". A la vez en los patios de las casas del pueblo, los jóvenes tratan de pegar las distintas piezas de las cometas para formar una robusta estructura de bambú.

La mitad del día ha pasado con éxito, así que cuando las suaves brisas empiezan a aparecer, los barriletes se empiezan a transportar a los cementerios. Allí son colocadas en posición vertical alineadas en la verja que bordea el cementerio, situada en la parte baja de la colina. Los habitantes del pueblo esperan que la brisa sea favorable para elevar sus creaciones por el aire. Ellos estiran de las cuerdas de las cometas desde lo alto de las colinas cuando a su juicio el viento les permitirá elevarlas. Si esto ocurre las cometas empiezan a volar. Algunas veces, unas pocas de estas caen sobre las tumbas, pero la mayoría de ellas llenan el cielo. La excitación crece cuando algunas de estas cometas se rompen en el aire y caen a los campos de maíz cercanos, sin embargo esta circunstancia es el fin último de la cometa rendir un homenaje a los seres queridos desaparecidos, al igual que depositar las flores en las tumbas.

2 comentarios:

Sergio Ar. Itzol Saz dijo...

Qué bueno saber de Guatemala, el país de la Eterna Primavera; y enterarse en especial de Santiago Sacatepéquez, Cuna de los Barriletes gigantes..

¡Gracias por tu publicación colega!

At,..
Sergio Itzol Saz
www.iespana.es/sergioisaz

Anónimo dijo...

Sin duda alguna, los santiagueros son los creadores mas fantasticos en Guatemala por su idea original, he sabido que otros pueblos han ido imitando esta hermosa tradicion.

Desde Madrid, Celso