Noticias, curiosidades y aspectos divulgativos de la cultura, la ciencia y la tecnología.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Efecto Mateo
lunes, 19 de septiembre de 2011
Parábola de la viña del señor y la productividad
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
1 El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. 2 Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
3 Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, 4 y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido".
5 Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. 6 Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí, el día entero, sin trabajo?".
7 Le respondieron: "Nadie nos ha contratado".
Él les dijo:
"Id también vosotros a mi viña".
8 Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz:"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros".
9 Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
10 Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. 11 Entonces se pusieron a protestar contra el amo:"12 Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno".13 Él replicó a uno de ellos:
"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? 14 Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. 15 ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? 16 Así, los últimos serán los primeros y los primeros, los últimos.
Luego reflexionemos sobre la subida de los sueldos en función de la productividad.
lunes, 30 de mayo de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
domingo, 12 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Unas cuantas frases
Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.
Si cada español hablase de lo que sabe se produciría un enorme silencio que podríamos aprovechar para el estudio. Manuel Azaña
Por todos los medios, cásate. Si tu mujer es buena, serás feliz; si es mala, serás un filósofo. Sócrates
Un especialista é aquel que cometeu tódolos erros posibles investigando un tema.
Un especialista es aquella persona que sabe cada vez más de menos temas... hasta que llega a saberlo todo de nada.
Lo que ves delante de ti, mi amigo, es el resultado de una vida entera de chocolate. Katherine Hepburn.
Como la velocidad de la luz es mayor que la del sonido ciertas personas parecen brillantes... antes de que escuchemos las tonterías que dicen.
La realidad es aquello que, cuando dejas de creer en ello, no se va (Philip K. Dick)
Sobre las cosas que no se conocen siempre se tiene mejor opinión (Gottfried Wilhelm Leibniz)
As cousas deben facerse o máis sinxelas posible, pero non máis (Einstein)
Se aspiras á perfección xa te equivocaches
El problema con el mundo es que los estúpidos son engreídos, y los inteligentes están llenos de dudas (Bertrand Russell)
Aquellos que sepan, háganlo. Aquellos que entiendan, enséñenlo (Aristóteles)
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera (Proverbio chino)
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir (Charles Chaplin)
To sin by silence when we should protest makes cowards out of men. El pecado de silencio, cuando se debe protestar, convierte a los hombres en cobardes (Ella Wheeler Wilcox)
La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero. Agamenón. - Conforme. El porquero. - No me convence". (Juan de Mairena, I).
La verdad del hombre empieza donde acaba su propia tontería. Pero la tontería del hombre es inagotable (Juan de Mairena, Sobre la verdad).
Carpe Diem. Goza del día presente, disfruta de lo presente (Quinto Horacio Flaco (65 aC - 8 aC)
Who wants to live forever?¿Quién quiere vivir para siempre? (Queen)
No se puede insultar a una persona sensata pues la verdad no insulta y la mentira no merece ser tenida en cuenta (Robert Heinlein, Ciudadano de la Galaxia)
sábado, 13 de noviembre de 2010
Requiem Brahms
sábado, 6 de noviembre de 2010
Taller de cometas en el IES Sixto Marcos de Elx
Tengo que dar las gracias a Vicent Soler y a los profesores de tecnología del Sixto Marcos, por la amabilidad con que me recibieron, y como no a los alumnos y alumnas que disfrutaron, espero, construyendo y volando las sonrisas del cielo, como llaman a las cometas los chinos.
viernes, 5 de noviembre de 2010
La cometa BOMBA en la Edad Media
sábado, 30 de octubre de 2010
Comentario a un texto de Aristóteles
Y, siendo muchas las
de este tipo, no es la menos llamativa la de por qué causa los .no se mueven con mayor número de movimientos cuanto más distantes se hallan de la primera revolución, sino que los intermedios más. Pues parecería lógico que, al moverse el primer cuerpo con una sola traslación, el más próximo a él se moviera con el mínimo de movimientos, pongamos dos, el siguiente con tres, o cualquier otra ordenación semejante. En realidad ocurre lo contrario: pues el Sol y la Luna se mueven con menos movimientos que algunos de los astros errantes: y sin embargo, se hallan más lejos del centro y más cerca del primer cuerpo que aquéllos Aristóteles, Acerca del cielo, Libro II, 12, 291b-292a.
De entre las obras de Aristóteles (384 – 322 a. C.) Acerca del cielo pertenece al conjunto de tratados dedicados al estudio de la naturaleza. Parece que el origen de este libro es un comentario al dialogo de Platón (427 – 347 a. C.) Timeo , en donde, el maestro de Aristóteles, expone una cosmología consistente en un universo formado por dos esferas. La esfera exterior corresponde a la esfera celeste, que está dotada de un movimiento circular. La Tierra que también es esférica, está suspendida en el centro de la anterior esfera. El Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, giran en torno a la Tierra describiendo órbitas circulares, uniformes y regulares . Esta regularidad exigida por Platón al Sol y a los planetas, contrastaba con la aparente irregularidad del movimiento de los mismos observados desde la Tierra: las retrogradaciones de los planetas exteriores, los cambios de velocidad, las fases de la luna, etc. La única explicación posible era que todas estas irregularidades tenían que ser fruto de una composición de movimientos circulares y uniformes.
Por lo tanto había que realizar un trabajo de conciliación entre los postulados cosmológicos y los movimientos celestes observados. Los astrónomos técnicos griegos, tales como Eudoxo de Cnidos (390 - 337 a.C.), Calipo de Cízipo (370 – 310 a.C.) y posteriormente Ptolomeo (100 – 170), encaminaron sus esfuerzos en idear una serie de construcciones geométricas con el fin de salvar los fenómenos que contradecían la visión platónica del universo, lleno de orden y perfección. Así estas soluciones matemáticas a los movimientos celestes debían estar subordinadas a una visión física del universo.
Los fundamentos de la cosmología de Aristóteles aparecen principalmente en el segundo libro de Acerca del cielo . Pero ésta concepción del Universo no se puede comprender sin sus ideas sobre filosofía natural, expuesta en otros tratados, como pueden ser Física, Metafísica o Acerca de la generación y la corrupción. Lo que Aristóteles entiende por cambio , unido a la composición material de las sustancias que lo forman, su eternidad y finitud hacen que el universo aristotélico sea de naturaleza racional, en donde nada de lo que ocurre es fruto de la improvisación o el azar.
Aristóteles divide el universo en dos mundos distintos: el supralunar y el sublunar. La Tierra, que posee forma esférica, y se encuentra en reposo en el centro del mismo, y alrededor de ella se van superponiendo capas concéntricas y esféricas correspondientes a los tres elementos restantes: el agua, el aire y el fuego (mundo sublunar). En esta esfera el movimiento natural es el rectilíneo. Por encima, se encuentran las esferas celestes (mundo supralunar), donde están las estrellas fijas y los planetas, que son incorruptibles y no experimentan más cambios que el del movimiento local circular. Para dar explicación a estos movimientos celestes, emplea un método geométrico propuesto por Eudoxio, en que cada planeta estaba ligado a una serie de esferas homocéntricas, es decir, que todas con el mismo centro: la Tierra; cuyos movimientos ordenados y regulares se combinaban para formar el movimiento de cada uno de los cuerpos celestes por separado. Así admitía la existencia de tres esferas para el Sol y la Luna, y cuatro esferas para cada uno de los cinco planetas conocidos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), 26 esferas en total. Posteriormente Calipo, discípulo de Eudoxio, perfecciono el sistema añadiendo un número total de 33 esferas.
Pero las esferas eran para Eudoxio y Calipo un recurso geométrico para salvar los fenómenos, carecían de consistencia física, su fin era explicar y prever el movimiento de los cuerpos celestes. Así cada sistema de esferas era independiente de los otros, no se necesitaba el contacto entre la esfera más exterior de un planeta y la más interior del siguiente, para transmitir el movimiento, solo las esferas que ordenaban el movimiento de cada planeta debían actuar en conjunto . Aristóteles proporcionará realidad física a estas esferas, compuestas de éter, que es material diferente a los cuatro elementos del mundo sublunar, este quinto elemento es superior a los demás, ya que, al contrario de los otros, solo experimenta un cambio el movimiento local circular .
Para explicar el origen de los movimientos planetarios, Aristóteles pensó en un primer motor que transmitía el movimiento a todas las esferas desde la más externa, la esfera de las estrellas fijas, a la más interna, la esfera de la Luna . Sin embargo esta idea implicaba, ampliar de 33 a 55 las esferas:
Su única función era la de proporcionar los lazos mecánicos necesarios para mantener en rotación todo el conjunto de los caparazones concéntricos, es decir, transformaba el conjunto de esferas en una pieza de relojería celeste impulsada por la esfera de las estrellas. Puesto que el universo estaba lleno, todas las esferas se encontraban en contacto, y el frotamiento de unas con otras transmitía movimiento a todo el sistema. La esfera de las estrellas arrastraba a la que se hallaba más cerca, el más exterior de los siete caparazones homocéntricos, el que lleva consigo a Saturno. Este caparazón arrastraba a su vecino interno más próximo en el conjunto de Saturno, y así sucesivamente, hasta que el movimiento era por fin transmitido a la esfera más baja del conjunto, la responsable del movimiento de la luna. Esta última esfera es el más interior de los caparazones etéreos, el límite inferior de la región celeste o supralunar.
Por lo tanto, el universo de Aristóteles era eterno y finito, donde los astros son incorruptibles e invariables en número. Las irregularidades observadas es fruto de las apariencias, como la mostrada en el texto objeto de comentario. Este es un fragmento del capítulo 2 del libro II de Acerca del Cielo. Aristóteles se pregunta: ¿Por qué las rotaciones de las esferas no siguen un orden creciente desde las estrellas fijas hasta la esfera de la Luna? Es decir, el por qué de la aparente irregularidad de que la esfera de las estrellas fijas se mueve con un solo movimiento, para que a continuación los planetas (los astros errantes), lo hagan con varios movimientos, y la Luna y el Sol necesiten menos rotaciones y la Tierra permanece inmóvil. La respuesta de Aristóteles, no es otra que indicar que además del orden los cuerpos están dotados de actividad y vida, y por lo tanto dependiendo de la actividad que necesite un cuerpo, así:
Pues parece que, en aquello que posee la perfección, se da el bien sin
Es una forma de decir que la naturaleza busca la perfección por medio de caminos que se nos escapan, pero que son necesarios. Nada es vano en la naturaleza, todo tiene su motivo y su finalidad es la búsqueda del bien.
Por lo tanto el texto de Aristóteles, expresa claramente en qué consiste la racionalidad del Cosmos, en el que partiendo de unos postulados dados por la razón, la aparente irracionalidad de los fenómenos observados se debe a que la naturaleza sigue caminos que ocultan este aparente orden. Esta idea unida a la del primer motor encajaba muy bien con la imagen teológica de Dios desarrollada durante la Edad Media, esta es una de las razones por la que la cosmología aristotélica perdurada hasta el siglo XVI.